jueves, 23 de enero de 2020

¿QUÉ SIGNIFICA SER ORIENTADOR?


Médico, policía, profesor, fontanero, dependiente, orientador… y muchos otros, son denominados como profesiones. Según la RAE, Real Academia Española, una profesión es “un empleo, facultad u oficio que alguien ejerce y por el que percibe una retribución”.


¿Pero qué diferencia a estas profesiones? ¿Todo el mundo puede ejercer de todo?

No, una persona no podría desempeñar todos los puestos de trabajo, ya que no tendría las capacidades que le permitiesen desenvolverse eficazmente en “cualquier ocupación”.

¿Y cómo diferenciamos qué capacidades son las necesarias para una profesión?

Estas capacidades se recogen a través de un perfil profesional, es decir, un conjunto de competencias vinculadas a las distintas ocupaciones. Este concepto, también puede hacer referencia, desde una perspectiva del individuo, al conjunto de competencias de una persona (Moreno & Marcaccio, 2014)

Estas competencias, según Mudler, Weigel y Colllins (2007),  citados por Tobón (2013), se pueden apreciar como: “Capacidad para llevar a cabo y usar el conocimiento, las habilidades y las actitudes que están integradas en el repertorio profesional del individuo” (p.91)

Dichas capacidades, pueden vincularse con ciertas áreas del desarrollo, por lo que podemos agruparlas en cuatro grandes grupos de competencias: técnicas, metodológicas, participativas y personales. Las competencias técnicas se relacionarían con los conocimientos, como la formación académica y el conocimiento del mercado de trabajo, mientras que por otro lado,  las metodológicas se vincularían con la aplicación  y el saber hacer, como por ejemplo la planificación. Las competencias participativas representan nuestra interrelación con el entorno y los demás, como el trabajo en equipo y son las competencias personales  las que nos definen, como  por ejemplo, la empatía o  la toma decisiones.  (Bunk ,1904, referenciado por Martínez Clares y Echeverría , 2009).

Considero relevante destacar, que existen una serie de capacidades consideradas básicas y que están presentes en todos los perfiles profesionales: las competencias transversales. Estas competencias transversales se encuentran estrechamente vinculadas a las competencias personales y participativas. (Sánchez, 2004, citado por Tejeda, 2016).

De este modo, si aspiramos a una determinada profesión, debemos desarrollar nuestras competencias en coherencia con el perfil de esa ocupación. 

Y si todas las ocupaciones, tienen vinculadas un perfil profesional. ¿Qué competencias debe tener un orientador?

Esta cuestión, conformó una de las actividades que trabajamos en clase, por lo que a partir de su desarrollo, daremos respuesta a esta pregunta. 


ACTIVIDAD: COMPETENCIAS DEL ORIENTADOR

DESCRIPCIÓN

7/11/19

Esta actividad se organizó en tres partes diferentes, en primer lugar, a nivel de grupo/aula, reflexionamos sobre las características que debe tener un orientador/a, para simultáneamente, ir anotando y relacionando, a modo de mapa conceptual en la pizarra, todos los aspectos que se iban planteando. En una segunda parte, a través de la lectura del artículo de Martínez Clares y Echeverría de 2009, profundizamos en el concepto de competencias profesionales. Para finalizar, a nivel de pequeño grupo y tras la realización de una lluvia de ideas, definimos, elaboramos y expusimos, una representación sobre las competencias del orientador/a, evaluando durante su exposición, a los demás grupos, a través de una rúbrica aportada por la profesora.










REFLEXIÓN PERSONAL

Se trata de una de las actividades que más me ha gustado, tanto el proceso como su dinamismo eran motivadores y considero que eso me ha ayudado a asimilar mejor los conceptos.

Anteriormente ya había conocido el término “competencias”, pero hasta ese momento, no me había parado a pensar en cuáles son las que debe tener y desarrollar un orientador/a. Gracias a la puesta en común, salieron a la luz una gran diversidad de capacidades, muchas de ellas ni siquiera me las había planteado y esto me sorprendió, porque pude darme cuenta de lo importante que es el trabajo en equipo, ya que nos permite ampliar nuestra perspectiva y superar esas limitaciones que, de forma individual, nunca podríamos. 

“Si caminas solo, irás más rápido; si caminas acompañado, llegarás más lejos”
Proverbio chino

 El día de las exposiciones, mis compañeros me hicieron ver que existían muchas formas de llegar a un mismo concepto y aunque todas las exposiciones fueron diferentes, tenían esa base en común. En todos los trabajos, se podía apreciar el esfuerzo que había detrás, para llegar a esas respuestas. Todos habían pasado por un proceso  de reflexión, maduración del concepto, síntesis y creatividad, gracias a ello, sus exposiciones resultaron interesantes y claras, y me ayudaron a asimilar y comprender estos conceptos, a través de sus distintas perspectivas.

A continuación, se muestra un breve resumen de las distintas exposiciones:


DESCRIPCIÓN DE LAS EXPOSICIONES DE OTROS GRUPOS:

G1: Formato vídeo. Se muestran tres sesiones de orientación diferentes que posteriormente se relacionan con escenas de películas. Tras estas tres situaciones, se visualiza una escena de conversación entre las orientadoras después de las sesiones realizadas. Se plantea también una actividad de debate que no da tiempo y una actividad en papel, para realizar en pequeño grupo y así valorar con qué usuario nos identificamos y qué orientador querríamos ser.

G3: Representación de una experiencia personal. El papel de la orientadora se visualiza a través de un vídeo, el papel del usuario lo representan en vivo en el aula. Posteriormente realizan un análisis de esta experiencia.

G4: Dinámica con muñeco (debemos decidir nosotros dónde colocar: saber, sabor, saber estar, saber hacer, saber ser), posteriormente en la pizarra, en una primera fase cada persona debe colocar una competencia donde crea que corresponde de las categorías anteriores y por último ellos hacen las correcciones.

G5: RolePlay en donde se ve la situación de dos amigas y sus respectivas experiencias con distintos orientadores y posteriormente, dinámica con el grupo/clase donde debemos identificar una palabra, competencia que hayamos visto en esas situaciones en cada uno de los grupos de saber y saber hacer (saber) y saber estar y saber ser (sabor).


Como reflexión final a esta actividad y retomando la idea de competencias transversales, considero que hay muchos elementos que se pueden compartir con otras profesiones y como apreciamos anteriormente, son competencias más de carácter personal, vinculadas a ese “saber ser” y “saber estar”: trabajo en equipo, escucha activa, empatía, adaptabilidad…

Creo que estas competencias transversales, básicas, están muy desatendidas por nuestro sistema educativo, un sistema que está enfocado al “saber” y termina convirtiéndonos en un almacén de contenido, perdiendo en el proceso su finalidad, la cual comparte con la orientación, el desarrollo integral.


Por último, también caí en la cuenta, que para llevar a cabo una buena intervención orientadora, no solo debemos ser conscientes de nuestro perfil profesional como orientadores, sino de las demás ocupaciones también, ya que así podremos orientar y guiar a las personas para adecuarse a esos perfiles, y para ello, debemos estar constantemente actualizando nuestro conocimiento del entorno pues vivimos en una sociedad que cambia de forma constante.

No hay comentarios:

Publicar un comentario